Cuando el Amor se Acaba, Pero el Trabajo Sigue: Claves para Convivir Profesionalmente con una Expareja

  • Por Leonardo J. Glikin. Director de CAPS Consultores (www.caps.com.ar). Fundador de Grupos Estim

No siempre las historias terminan cuando termina el amor. A veces, la vida —y especialmente el trabajo— obliga a encontrarse todos los días con quien fue pareja. Puede ocurrir en una empresa familiar, en un emprendimiento compartido o en un equipo profesional donde dos personas que antes estaban unidas en lo íntimo deben reinventarse como colegas.

Es una situación delicada, emocionalmente exigente y, sin embargo, posible de gestionar. Requiere lucidez, límites y una mirada adulta que permita que el pasado no devore el presente.

El Duelo Silencioso que Nadie Ve

Toda ruptura sentimental trae un duelo. Incluso cuando es una decisión consensuada, hay una reorganización interna: expectativas que caen, hábitos que se desarman, rutinas afectivas que dejan de existir. Ese proceso es inevitable y no conviene negarlo. Negarlo solo lo agrava.

Pero el ámbito laboral no es el lugar para procesarlo. El desafío es distinguir el dolor íntimo del comportamiento profesional, sin caer en frialdades forzadas ni teatralidades incómodas.

Separar Espacios: El Trabajo Necesita Neutralidad

En el trabajo no se debe reproducir la intimidad. Ese es el criterio rector.

  • Ni comentarios personales.
  • Ni escenas o discusiones.
  • Ni insinuaciones o micro-relatos sobre el pasado común.

El espacio laboral necesita ser neutral, claro, limpio.

Esto no significa frialdad, sino un marco nuevo, más sano y más previsible para ambos. Lo que antes podía resolverse desde la complicidad, ahora debe resolverse desde la claridad.

Leonardo J. Glikin.Director de CAPS Consultores

Un Nuevo Marco Relacional

El problema de seguir trabajando con una expareja no es la ruptura en sí, sino pretender que nada cambió. Cerrada la relación, lo que existía como código afectivo deja de ser válido. Hay que diseñar un nuevo modo de vincularse: qué se habla, cómo se habla, para qué se habla.

Para lograr esta nueva convivencia, se necesita:

  • Reuniones con agenda precisa: Enfocarse solo en los temas laborales.
  • Roles exactos y funciones bien delimitadas: Evitar superposiciones y ambigüedades.
  • Comunicación formal cuando sea necesario: Priorizar correos o mensajes claros sobre conversaciones informales.
  • Evitar zonas grises: La ambigüedad puede reabrir heridas.

¿Conviene Seguir Trabajando Juntos? Una Pregunta Legítima

Hay rupturas serenadas y otras desgarradas. No todos los vínculos toleran la convivencia laboral. A veces, seguir trabajando juntos agrega toxicidad, baja el rendimiento y enrarece el clima de un equipo completo.

La realidad es que sostener una convivencia dañina “por deber” termina siendo más costoso que tomar una decisión difícil a tiempo.

El Aporte para las Empresas Familiares En las empresas familiares esta situación tiene un impacto mayor. Una pareja que se separa no es solo un vínculo que se termina: es un eje que puede afectar a toda la organización.

He visto muchas veces que lo más dañino no es la ruptura amorosa, sino la incapacidad de redefinir roles. La empresa sufre cuando cada conversación laboral arrastra restos de la historia afectiva.

La continuidad laboral solo es sostenible cuando la emocionalidad está encauzada.

Conclusión

El amor puede terminar. El trabajo, no tanto. Pero la convivencia laboral después de una ruptura no es un campo minado si se asume con lucidez.

Con un marco claro, límites respetuosos y la voluntad de dejar el pasado en el lugar que corresponde, dos personas pueden seguir adelante —no como lo que fueron, sino como lo que ahora necesitan ser: colegas eficaces y profesionales.

Enlace Tecno

Especialista en reparación de PCs y compatibles. Su primera computadora fue una Commodore 64.

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